viernes, 24 de junio de 2011

Las cosas claras

¿Estas presintiendo que voy a marcharme? ¿Estas presintiendo lo que decidió mi mente? ¿Aquello que el corazón se ha negado a aceptar…?
La mente maliciosa, el dolor, el amor transformado en desilusión y profunda tristeza, una laguna de sueños rotos…
El corazón destrozado, el amor que se niega a morir escondido en un rincón, las lagrimas, los gritos ahogados…
La almohada mojada con aquello que brota de todas las heridas que me hiciste, cada recoveco, cada grieta que abriste en mi alma…
“Tú no tienes nada claro sobre mi”…
Y es cierto. Tú no me conoces…
Me presento, soy Lindha.
Soy todo lo que acabas de escuchar, soy todo y más.
Soy una mujer capaz y decidida, aunque tus amigos digan lo contrario.
Soy una mujer inteligente aunque tú pienses que soy una pinturita, sin voz, sin tema de conversación, sin personalidad. Soy una mujer!
Soy la mejor mujer que puedas encontrar. Soy buena, no soy envidiosa, siempre te cuide, soy alegre,…
                                (era alegre…)
                                             … soy buena… “creer, confiar, querer”, contigo siempre fui así, siempre, a pesar de todas las veces que me demostraste que no debía hacerlo.
Sí, estoy preparando mis maletas. En silencio. A escondidas. Se que va a dolerte, no es lo que busco, pero ya no me importa.
“Ahí está, lo tienes todo…”
                                      (y no tienes nada...)

domingo, 12 de junio de 2011

Te seguiré esperando… mi sueño... mi amor


La ilusión de un beso aun queda.
No lo he olvidado.
Un beso que me haga olvidar el mundo. Solo nosotros.
El hombre que me ame, el hombre que me acepte.
No soy perfecta, lo se… solo espero que alguien me quiera así… Te seguiré esperando.
Te llamaré en sueños, te llamaré antes de dormir. Diré en silencio tus cualidades, nombraré una a una las líneas coloridas de tus ojos, las líneas de tus labios, de tus manos.
Esa sonrisa amable, tu inteligencia humilde, el abrazo tierno, calido, protector. Tus ojos claros, más claros que los míos. Ese eres tú.
Eres el hombre activo que aun así quiere quedarse conmigo en la cama, todo el día, simplemente durmiendo, simplemente despiertos, simplemente… fingiendo que dormimos.
El hombre que dedica canciones y poemas, hechos solo para mí, solo al conocerme.
Te seguiré esperando.

(¡Dios, ayúdame a reconocerlo cuando lo vea, dime que es EL ! ¡Dile que soy YO!)