Enero:
Un cigarro terminaría por darle el ambiente a la visualización que estoy teniendo de este momento. Un cigarro para esta confesión, la poca luz, el humo…
Es impresionante que haya tenido que venir tan lejos para comprender las cosas y encontrar la paz. Aunque, tampoco me sorprende, siempre he encontrado paz aquí.
Antes miraba a lo niños con agonía, con la angustia de quien se pregunta ¿seré una buena madre? ¿Encontraré al hombre que me ayude a criar a mis hijos, ha construir una familia?... Hoy los miro y soy capaz de sonreír, con esa calma de quien por fin entiende las cosas, de alguien que se conoce, que se ha encontrado y por fin sabe cual es su lugar en el mundo.
Quiero que el tiempo se congele, que se congele para mí, ahora. (Lo he comprendido). Quiero seguir siendo la hija, la nieta… JAMÁS la esposa, mucho menos la madre, la nuera o la abuela. Eso no es para mí.
Hay personas que no pueden ser bomberos, porque se paralizan ante el fuego; hay otros que no pueden ser bailarines, pues son arrítmicos totales, y hay gente que no nació para cumplir con ciertos papeles que se esperan en la vida.
De esas soy yo.
No estoy diciendo que no quiera más responsabilidades o que sea una incapaz, simplemente hay roles que no son para mí.
Antes me angustiaba, no soporto a los niños, no tengo paciencia, no tengo espíritu materno, hoy comprendo que… No soy así y no tiene nada de malo. Hay capacidades con las que uno nace, otras que desarrolla y otras que, simplemente, nunca tendrá.
Creo que hoy puedo enfrentar el mundo tranquila, contenta de que he encontrado mi lugar. Seguiré creciendo y adquiriendo responsabilidades, pero con una visión distinta, sabiendo que no debo preocuparme ni amargarme por algo que (ahora sé) no es mío de tener, no me corresponde… y no me duele saberlo.
Mayo:
Aun sueño contigo, con nosotros... con Ignacio, con Feñita... con la vida que un día deseamos juntos.
Quería ser mamá, quería se mamá contigo.
...Pero eso no va a pasar
y lloro...
No hay comentarios:
Publicar un comentario