Mi corazón es como un pequeño niño que no quiere alejarse de ti, no quiere soltar tu mano.
De una lo tiro yo, la otra manita se abre y se cierra, estirada hacia ti, intenta alcanzarte, intenta agarrarte…
Yo no miré atrás, no miré atrás.
De sus ojitos caen lágrimas, no entiende, no quiere entender…
Yo no miré atrás, no lo hice.
Él me grita, “¡No me hagas esto, no por favor!”
…(En mi mente repito, “te amo”)
Pero no miré atrás, nunca di la vuelta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario