jueves, 8 de septiembre de 2011

Niño

Mi corazón es como un pequeño niño que no quiere alejarse de ti, no quiere soltar tu mano.
De una lo tiro yo, la otra manita se abre y se cierra, estirada hacia ti, intenta alcanzarte, intenta agarrarte…
Yo no miré atrás, no miré atrás.
De sus ojitos caen lágrimas, no entiende, no quiere entender…
Yo no miré atrás, no lo hice.

Él me grita, “¡No me hagas esto, no por favor!”

                        …(En mi mente repito, “te amo”)

Pero no miré atrás, nunca di la vuelta.

sábado, 20 de agosto de 2011

Mentira piadosa


Mentirita blanca que llegas con la intención de evitar un daño, de no ser descubierta nunca.
Mentirita blanca que te instalas en el corazón enamorado, el corazón confiado…
Entras por los ojos, entras por todos los poros, todo se hace permeable a tu paso.
Llegas a un lugar mullido, te instalas dentro de esa suavidad, la del corazón tierno y entregado.
-“Te creo”.
Dejo que esa mentirita blanca se instale como la verdad más pura que haya escuchado, el hecho más innegable que haya observado. 
-“Te creo” (y me entrego).

domingo, 3 de julio de 2011

Piel sin recuerdos


Lo olvidé, olvidé lo que sentía al verte caminar hacia mí, encontrar tu cara, tu voz, tu sonrisa… esa felicidad infinita y burbujeante.
Lo olvidé, olvidé lo que era caminar de tu mano, mirarla, mirarte y maravillarme de verte a mi lado, que aun estuvieras a mi lado… Lo olvidé.
Olvidé como se sentía dormir entre tus brazos, en mi cama, siempre segura, siempre cálida. Tu cuerpo era mi refugio, nada más importaba, el mundo desaparecía, éramos sólo nosotros, nadie más. Tu cuerpo, ese espacio entre tu cuello, tus brazos y tu pecho… Mi huequito, hecho para mí, perfecto para mí.
Olvidé las maripositas en el estomago, esas que sentía cada vez que me besabas, esas que aun sentía 5 meses después de nuestro primer beso… (que tonta, que infantil, me daba tanta vergüenza confesártelo… un beso… maripositas por un beso).
Lo olvidé, olvidé tantas cosas. La vida, la esperanza, la alegría, las ilusiones, el corazón saltando fuera de mí porque no cabia en mi pecho.
Olvidé tus palabras de amor, olvidé quien era, quien decías que era:
-“Mi tesoro”
-“Amor”
-“Mi linda”
-“Eres hermosa, eres hermosa para mí”
-“Vas a ser la esposa más linda del mundo”
-“Quiero cuidarte y protegerte… me preocupo por ti” (MENTIRA!)
-“Junta tus manitos así y yo voy a estar contigo”
-“Te imaginas, unos años más y un pirigüín creciendo aquí” (tus manos en mi vientre) “¡¿Te imaginas?! ¿Decirle que lo queríamos, que lo pensábamos antes de que existiera?”…
Cuantas palabras vacías, hoy no soy capaz de creer en nada… tu cuerpo está lleno de mentiras.
Hoy me siento tonta, odio cada palabra que te creí, cada mariposita que sentí en el estomago cuando me besabas… odio cada caricia que sentí genuina…
¡¿Como tan estúpida?!
¡¿COMO TAN ESTÚPIDA?!

viernes, 24 de junio de 2011

Las cosas claras

¿Estas presintiendo que voy a marcharme? ¿Estas presintiendo lo que decidió mi mente? ¿Aquello que el corazón se ha negado a aceptar…?
La mente maliciosa, el dolor, el amor transformado en desilusión y profunda tristeza, una laguna de sueños rotos…
El corazón destrozado, el amor que se niega a morir escondido en un rincón, las lagrimas, los gritos ahogados…
La almohada mojada con aquello que brota de todas las heridas que me hiciste, cada recoveco, cada grieta que abriste en mi alma…
“Tú no tienes nada claro sobre mi”…
Y es cierto. Tú no me conoces…
Me presento, soy Lindha.
Soy todo lo que acabas de escuchar, soy todo y más.
Soy una mujer capaz y decidida, aunque tus amigos digan lo contrario.
Soy una mujer inteligente aunque tú pienses que soy una pinturita, sin voz, sin tema de conversación, sin personalidad. Soy una mujer!
Soy la mejor mujer que puedas encontrar. Soy buena, no soy envidiosa, siempre te cuide, soy alegre,…
                                (era alegre…)
                                             … soy buena… “creer, confiar, querer”, contigo siempre fui así, siempre, a pesar de todas las veces que me demostraste que no debía hacerlo.
Sí, estoy preparando mis maletas. En silencio. A escondidas. Se que va a dolerte, no es lo que busco, pero ya no me importa.
“Ahí está, lo tienes todo…”
                                      (y no tienes nada...)

domingo, 12 de junio de 2011

Te seguiré esperando… mi sueño... mi amor


La ilusión de un beso aun queda.
No lo he olvidado.
Un beso que me haga olvidar el mundo. Solo nosotros.
El hombre que me ame, el hombre que me acepte.
No soy perfecta, lo se… solo espero que alguien me quiera así… Te seguiré esperando.
Te llamaré en sueños, te llamaré antes de dormir. Diré en silencio tus cualidades, nombraré una a una las líneas coloridas de tus ojos, las líneas de tus labios, de tus manos.
Esa sonrisa amable, tu inteligencia humilde, el abrazo tierno, calido, protector. Tus ojos claros, más claros que los míos. Ese eres tú.
Eres el hombre activo que aun así quiere quedarse conmigo en la cama, todo el día, simplemente durmiendo, simplemente despiertos, simplemente… fingiendo que dormimos.
El hombre que dedica canciones y poemas, hechos solo para mí, solo al conocerme.
Te seguiré esperando.

(¡Dios, ayúdame a reconocerlo cuando lo vea, dime que es EL ! ¡Dile que soy YO!)



domingo, 22 de mayo de 2011

Me regalé

Ni siquiera se podría decir que me vendí barato. No. Me regalé.
Tomé todo lo que me quedaba, sólo dejé atrás esos trocitos imposibles de volver a pegar. Lo tomé todo, todo lo que pude rescatar, esos ojitos enamorados, mi sonrisa rota, ese rayito de sol que logré robarle a la alegría cuando ella decidió escaparse junto con mi alma.
¿Sabes que es lo extraño? Que aun tengo alma, rota, pero alma al fin.
Me regalé. Tomé mis sueños ya sin color y esas ilusiones tontas… (me convencí de que lo eran).
Me regalé. Puse todo en una bolsita, cabía en mis manos, me di cuenta de lo poco que quedaba de mí. La miré con tristeza, me miré con tristeza… “¿Cómo pude hacerme esto?”.
La marea fue inclemente, el viento resopló sobre mis principios, la tierra se movió bajo mis pies, sin respiro. Podría haber resistido, podría haberlo hecho, pero decidí rendirme, lo decidí. Decidí ayudar a botar una por una las piedras de mi construcción.
Mi bolsita la escondí, la escondí. A ella me aferro por las noches. Con ella lloro entre mis manos.
Me regalé.
Si supieras que tienes mis ruinas…

martes, 10 de mayo de 2011

Inconsecuencia

Enero:
Un cigarro terminaría por darle el ambiente a la visualización que estoy teniendo de este momento. Un cigarro para esta confesión, la poca luz, el humo…
Es impresionante que haya tenido que venir tan lejos para comprender las cosas y encontrar la paz. Aunque, tampoco me sorprende, siempre he encontrado paz aquí.
Antes miraba a lo niños con agonía, con la angustia de quien se pregunta ¿seré una buena madre? ¿Encontraré al hombre que me ayude a criar a mis hijos, ha construir una familia?... Hoy los miro y soy capaz de sonreír, con esa calma de quien por fin entiende las cosas, de alguien que se conoce, que se ha encontrado y por fin sabe cual es su lugar en el mundo.
Quiero que el tiempo se congele, que se congele para mí, ahora. (Lo he comprendido). Quiero seguir siendo la hija, la nieta… JAMÁS la esposa, mucho menos la madre, la nuera o la abuela. Eso no es para mí.
Hay personas que no pueden ser bomberos, porque se paralizan ante el fuego; hay otros que no pueden ser bailarines, pues son arrítmicos totales, y hay gente que no nació para cumplir con ciertos papeles que se esperan en la vida.
De esas soy yo.
No estoy diciendo que no quiera más responsabilidades o que sea una incapaz, simplemente hay roles que no son para mí.
Antes me angustiaba, no soporto a los niños, no tengo paciencia, no tengo espíritu materno, hoy comprendo que… No soy así y no tiene nada de malo. Hay capacidades con las que uno nace, otras que desarrolla y otras que, simplemente, nunca tendrá.

Creo que hoy puedo enfrentar el mundo tranquila, contenta de que he encontrado mi lugar. Seguiré creciendo y adquiriendo responsabilidades, pero con una visión distinta, sabiendo que no debo preocuparme ni amargarme por algo que (ahora sé) no es mío de tener, no me corresponde… y no me duele saberlo.


Mayo:
Aun sueño contigo, con nosotros... con Ignacio, con Feñita... con la vida que un día deseamos juntos.
Quería ser mamá, quería se mamá contigo.

                       ...Pero eso no va a pasar
                                                            y lloro...